Ruta 99 en Moto: La Aventura por los Pueblos Olvidados de la Comunidad Valenciana
Arranca motores y descubre la Ruta 99, un paraíso de curvas infinitas y paisajes espectaculares que conecta los municipios de menos de 100 habitantes en la Comunidad Valenciana. Puro mototurismo.
Arrancar el motor, sentir el sonido ronco que emana del escape y saber que tienes por delante cientos de kilómetros de carreteras reviradas y solitarias. Pura magia, ¿verdad? Hoy desde MotoCorner os traemos una de esas propuestas que suenan a música para los oídos de cualquier amante de las dos ruedas. Hablamos de la Ruta 99, una iniciativa que conecta los pueblos de menos de 100 habitantes de la Comunidad Valenciana. Olvídate de las autovías atascadas y los peajes; aquí venimos a quemar goma, a perdernos entre montañas y a redescubrir lo que significa verdaderamente viajar en moto.
¿Qué es la Ruta 99 y por qué te enamorará?
Bautizada por muchos como la «Ruta 66 valenciana», la Ruta 99 es un proyecto turístico y cultural que pone en el mapa a 24 pequeños municipios repartidos por las provincias de Castellón, Valencia y Alicante. Hablamos de la España Vaciada en su máximo esplendor, lugares donde el reloj parece haberse detenido, el asfalto serpentea entre paisajes naturales vírgenes y el aroma a pino y romero te acompaña en cada trazada.
Para el motero, esta ruta es un lienzo en blanco. Es el escenario perfecto para practicar el slow travel. Sin embargo, debido a la orografía de estas comarcas, te esperan puertos de montaña, desfiladeros imponentes y valles ocultos que nada tienen que envidiar a las rutas más espectaculares de España. Es una experiencia que te pide concentración en las curvas e inspiración cuando levantas la visera.
Preparando la máquina para la aventura
Rodar por zonas casi despobladas es una maravilla para el alma, pero requiere que seas meticuloso con la mecánica. En estas comarcas alejadas, un pinchazo o un fallo tonto pueden arruinarte el día, ya que los talleres no abundan precisamente en cada esquina.
Antes de poner rumbo a la Ruta 99, asegúrate de revisar presiones y desgaste de los neumáticos, el nivel de aceite, la tensión y engrase de la cadena, y el estado de las pastillas de freno. Para no dejar nada al azar, te recomendamos encarecidamente gestionar tu moto y mantenimientos adecuadamente antes de hacer las maletas y lanzarte a devorar kilómetros. Una montura a punto es sinónimo de mente despejada; y una mente despejada se traduce en la adrenalina fluyendo de manera segura por tu cuerpo.
Planificando el trazado: Curvas y navegación
Dado que son 24 pueblos dispersos por toda la geografía valenciana, hacer la ruta completa en un solo día es inviable (y un sacrilegio si quieres disfrutarla de verdad). Lo ideal es dividir la ruta en distintas etapas o fines de semana.
Para unir los puntos de forma inteligente y evitar interminables tramos rectos, necesitarás trazar tu itinerario buscando siempre la máxima diversión en cada curva. Hoy en día existen muchísimas herramientas para ello, pero si tienes dudas sobre qué software utilizar, no te compliques y descubre cuál es el mejor planificador de rutas gratis para que tu GPS sea tu mejor aliado. Una vez en camino, también puedes usar tu móvil para grabar y compartir rutas GPS interactivas con tus colegas o descubrir nuevos tramos que la comunidad ha dejado marcados.
Etapas imprescindibles de la Ruta 99
Aunque cada motero es un mundo, te proponemos un repaso por los bloques naturales en los que se divide esta impresionante odisea rutera:
1. El interior salvaje de Castellón (Els Ports, Alt Maestrat y Alto Mijares)
Castellón es la provincia con más municipios en esta lista (14 en total) y, para muchos, es el santo grial del mototurismo nacional. Aquí encontraremos pueblos de cuento como Castell de Cabres, Herbés, Villamalur o Villanueva de Viver.
Las carreteras son una auténtica barbaridad. Te encontrarás subiendo puertos de montaña solitarios en el corazón del Maestrazgo, rodeando abismos impresionantes y trazando curvas entre paredes de piedra seca. La CV-105 o la CV-170 son carreteras que, una vez que las haces, se quedan grabadas a fuego en el cerebro del motero.
2. El techo de Valencia (El Rincón de Ademuz y La Serranía)
En la provincia de Valencia, la ruta nos lleva hacia los extremos. Por un lado, tenemos comarcas como La Serranía, el Valle de Cofrentes-Ayora y La Canal de Navarrés, visitando la pequeñísima aldea de Sempere.
Pero el plato fuerte es el Rincón de Ademuz. Rodar hasta la Puebla de San Miguel es ascender por encima de los 1.000 metros de altitud, con un clima más severo y paisajes de pinos rodenos y sabinas que te transportan a otro planeta. Las carreteras son algo más estrechas, perfectas para motos trail o touring, y te exigirán hilar fino con el gas.
3. Las joyas montañosas de Alicante (El Comtat y la Marina Alta)
Muchos asocian Alicante a las extensas rectas de la costa en verano, perdiéndose la verdadera magia de la provincia: su accidentado interior. La Ruta 99 baja por los valles alicantinos descubriendo auténticos diamantes escondidos como Tollos, Famorca o Benillup.
Rodar por el Valle de Gallinera o atravesar las estribaciones de la Sierra de Aitana supone enlazar curvas de herradura con un asfalto sorprendentemente bueno. Aquí el rodar se vuelve más fluido, más melódico, rozando las estriberas al son del viento cálido del levante.
Consejos para exprimir esta ruta al máximo
- El pasaporte de la Ruta 99: Existen acreditaciones físicas (como un pasaporte) que puedes ir sellando en cada uno de estos pequeños municipios. Le da un toque muy épico a tu travesía.
- Combustible: Ojo con el indicador. En zonas como el Maestrazgo o el Rincón de Ademuz, las gasolineras no abundan. Reposta siempre que tengas la oportunidad si tu depósito baja del 50%.
- Gastronomía y descanso: Párate a comer en las plazas de los pueblos. Habla con los lugareños, apoya el comercio local y tómate un guiso tradicional. Además, si quieres vivir la experiencia completa y dividir la ruta en varios días, infórmate bien de dónde dormir en rutas en moto para asegurarte un estacionamiento seguro y un merecido descanso.
Conclusión: Atrévete a descubrir lo olvidado
Rodar por la Ruta 99 en moto no es simplemente ir de un punto A a un punto B. Es hacer un viaje en el tiempo, abrazar el frío de la montaña por la mañana y el calor del asfalto al mediodía. Es apoyar a esos pueblos guerreros que se resisten a desaparecer, llenando sus calles del noble sonido del motor de tu motocicleta.
Equípate bien, avisa a tus compañeros de ruta, enciende el intercomunicador (o apágalo, según prefieras) y sal ahí fuera. Los pequeños gigantes de la Comunidad Valenciana están esperando a que les des gas. ¡V's al cielo y buenas rutas, compañeros!
